15 feb. 2015

Macarons, palabras mayores


Todo aquel que se haya adentrado en el mundo de la repostería creativa conocerá la fama que poseen los macarons. Fama de bocado riquísimo, pero de dificultad absoluta también. Y así es. No es ningún engaño ni exageración. Son muy complicados de hacer. Porque además, no sólo basta con hacerlos bien a la vista; buscamos que estén ricos, jugosos y perfectos.

En mi caso, mi empeño y obsesión por ellos no dio buenos frutos hasta que hice los talleres con Belén Casals del blog Cupcakes a Gogó, a través de otro blog que organiza cursos de repostería a distancia: Mensaje en una Galleta. De poco o nada me sirvieron los libros que me había comprado o el taller exprés de tres horas en una escuela de pastelería. Con Belén aprendí de verdad. Se trata de un taller de cuatro semanas de duración, que se hace a distancia (¡sí a distancia!) y donde tu profesor está siempre al otro lado para resolver dudas o corregir ejercicios. Nunca imaginé que con un curso on-line podría llegar a aprender tanto. Las ventajas son muchas: no tienes que moverte a ningún sitio, trabajas a tu ritmo y además aprendes a hacer macarons en tu casa, con tus propios utensilios y en tu horno doméstico. Sería mucho más costoso aprender en una escuela profesional, con sus Kitchen Aid y sus hornos especiales, y luego adaptar eso a las limitaciones de tu propia cocina. Y luego está el lado humano de estos talleres: conoces a gente que está igual de loca por este mundo que tú, gente desconocida, pero con la que te unen un montón de cosas y con la que seguro conectarás al instante. La magia de la repostería es así ☺.


Con tan sólo tres ingredientes (clara de huevo, almendra molida y azúcar glas) se consigue hacer un dulce exquisito, delicado, sofisticado... Un bocado a un buen macaron te lleva a los mismos Campos Elíseos parisinos o a un café de Montmartre. Es París en la boca, y en el corazón.


No voy a contaros la receta (larguísima de explicar por escrito), pero sí os  remito al post de mi profe Belén en su blog. Debe de ser una de las entradas más visitadas del universo bloggero reposteril. Ella explica como nadie cómo elaborar estos complicados bichitos, con un humor que no tiene desperdicio. Si queréis leer la receta pinchad aquí. Os aseguro que os vais a reír un rato.

También os quiero dejar fotos de los ejercicios que fui haciendo el los dos talleres con Belén. Además, os pongo la información de estos cursos on-line, por si alguien está pensando en hacerlos. Yo habría agradecido mucho que alguien me hablara de ellos cuando estaba mac-obsesinada, jejeje. ¡Ah! Otra cosa importante, no sólo imparten talleres de macarons, los hay de cupcakes, galletas, tartas, scrap, fotografía culinaria... Funcionan de maravilla y se aprende de veras.

Podéis ver toda la info en http://www.latallereria.com/web/


Y ahora, las fotos de mis queridos bichitos


Si nunca los habéis probado, no perdáis más tiempo. Es toda una experiencia, una combinación de sabor y texturas incomparables. I LOVE YOU MACARONS! ♥ ♥ ♥

¡Besos a todos y hasta pronto!